Quiero estrenarme como nuevo miembro de la redacción de <<Sofía y el Sexo>> exponiendo mi particular visión de la mujer actual y los diferentes estratos en los que se la puede englobar, dependiendo de sus características y connotaciones particulares.
Sí, la mujer, esa gran creación de Dios que tantos quebraderos de cabeza puede llegar a producir y que daría para escribir largo y tendido cientos de páginas.
Para ello, me basaré en una de mis teorías reduccionistas, la cual he denominado “Principio de bipolaridad” y que a continuación expondré.
Básicamente, este principio viene a decir que sólo existen dos tipos de mujer: las mongólicas y las desquiciadas.
Tranquilos, sé que, de entrada, esta aseveración os habrá parecido de lo más simplista y que más de una lectora estará ya escribiendo una carta de protesta a Maria Teresa Fernández de la Vega, pero, por favor, que no cunda el pánico, ya que a continuación procederé a argumentar mi teoría y a desglosar los diferentes matices y subgrupos en que se pueden clasificar estos entes femeninos.
(Por supuesto dentro de esta clasificación no podemos incluir a las madres, esos seres sin mácula que jamás podríamos equiparar a la gran masa de hembras del mundo).
Aunque en alguno de esos dos grupos básicos que anteriormente he comentado podemos acabar encasillando a cualquier chica, existen pequeñas variantes y subdivisiones.
Os haré una breve descripción de cada una de ellas:
- Mongólica básica o “mongui”: Dentro de este grupo se engloba ese prototipo de chica que, sin tener en absoluto el más mínimo atisbo de maldad, cuenta con una personalidad por completo insulsa y convencional. La mongui es esa clase de chica que jamás se saldría de los cánones establecidos y se escandalizará ante cualquier comentario, acción o actitud que se escape de lo políticamente correcto. A una mongui siempre la escucharás decir frases del estilo de “anda, deja las drogas” o “se te va, se te va…”. Una mongui, como todas las mujeres, siempre necesitará que tengas un plan preparado para ella, pero no estamos hablando de un plan arriesgado, sorprendente o que suponga un elevado coste económico, ella necesitará un plan absolutamente insulso y convencional para poder contar con tranquilidad en cualquier ambiente y situación. Siempre tendrás que estar preparado para entretener a una mongui y hacerla caso en todo momento ya que en su propia simplicidad generalmente suele acabarse aburriendo y necesita constantemente de un hombre que la dirija y la guíe en todas sus actuaciones.
- Desquiciada: el perfil de chica desquiciada es bien distinto, debido a su mayor cultura e inteligencia suele llevar a engaños. Son las desquiciadas el tipo de chica que te conquista al tener unos gustos musicales especiales, una conversación más profunda de lo normal o una actitud menos recatada en cuanto a lo sexual. La chica desquiciada se interesa por la cultura o el cine, tiene mayor sentido del humor y más ironía. Pero tras esa imagen inicial se esconde un verdadero infierno de ser humano asediado por las más turbulentas desviaciones mentales. Este tipo de chica siempre acaba resultando tener una vida atormentada llena de depresiones y problemas psiquiátricos de todo tipo. Trastornos borderline, bipolar y de la personalidad estarán a la orden del día entre ellas. La principal función vital de la desquiciada es buscar “victimas“. Las “víctimas” son aquellos pobres incautos que se dejan llevar por los encantos de estos especímenes, convirtiéndose en sus novios. La “víctima” suele ser un tío de carácter algo pusilánime o más popularmente denominado “calzonazos” que se dedica a intentar complacer en todo aquello que la desquiciada desee y solicite. Como respuesta, su vida es absolutamente arruinada por la desquiciada en un mar de discusiones, malentendidos y desplantes públicos. Una vez que la víctima ha sido completamente reducida a cenizas por la desquiciada, ésta lo deja tirado como a una colilla y se marcha con el primer bacala hiperhormonado que se le cruce, no sin antes echarle en cara a la “víctima” cientos de reproches sobre su supuesto nefasto comportamiento para con ella y alardeando ser una mujer independiente y liberada. Seguidamente dejará al bacala y buscará de nuevo la próxima víctima a la que camelará con las más enrevesadas argucias. Sus frases más habituales son: “No sé lo que siento” o “Me estoy engañando a mí misma”. Sus series favoritas: “Mujeres Desesperadas” y “Sexo en Nueva York” y, por supuesto, la Cosmopolitan es su biblia particular.
Desquimongo: esta es una variante de la mongólica. Posiblemente sea el peor de los subgrupos, ya que posee todo lo peor de las mongólicas y complicados aspectos de las desquiciadas. Las desquimongos, a parte de no tener nada en el cerebro, van a estar como un puto cencerro. Ninfómanas compulsivas, fracasadas escolares y todo tipo de “jenifer-rebecas” pasarán a engrosar las filas de este sector. Sus acompañantes: bacalas pastilleros de 18 años, delincuentes comunes y “canis” de la peor calaña a los que seguirán fielmente como si de caudillos militares se tratase, acatando sin rechistar todas sus ordenes y mandatos.
“Chicas-chico”: este es el perfil más complicado de encontrar. Tan solo un 1,2% de la población femenina pertenece a este segmento. Al hablar de “Chica-chico” no nos referimos a ningún tipo de ser andrógino ni relacionado con movimientos pro-gays, si no que estamos hablando de ese tipo de mujer que, sin perder la femineidad física, te permite conversar con ella como si de un colega se tratase. Con la “chica-chico” podrás bromear sin miedo sobre tetas, sin que se tome a “pecho” cualquier típico comentario de hombre y hará divertido el tiempo que pases con ella. Aunque cuida su físico y su imagen, no está tan obsesionada con este asunto como la gran mayoría de ellas y se preocupa más por otro tipo de menesteres. Pero ojo, este sector guarda un arma de doble filo, ya que la “chica-chico” al haber estado reprimiendo inconscientemente sus instintos de mujer durante tanto tiempo, tarde o temprano, acaba explotando con una inesperada virulencia, despidiendo una lluvia de flujos menstruales en la cara de sus desprevenidos novios o parejas. Es entonces cuando ellas pasan a formar parte del grupo de las desquiciadas en grado terminal.
Así que, por vuestro bien, procurad elegir una mongólica siempre que os sea posible ya que la vida a su lado os resultará mucho más fácil en todos los aspectos.
Y aquí termina esta primera lección de sociología castellana post-moderna, espero que os haya gustado y que hayáis disfrutado aprendiendo cosas nuevas.
Chicos, este texto os reforzará psicológicamente y os hará más hábiles a la hora de establecer contacto con el sexo opuesto.
Chicas, sin acritud por favor, que todavía no he perdido la esperanza de ligarme a alguna desquiciada, a través de este blog, que me arruine por completo la vida.
He dicho.
Retógenes, el enviado de la meseta castellana.
¡Dios Santo!
¡He creado un monstruo!
Brillante, estimado Retógenes.
Ya te lo he dicho en privado y lo reitero en público, tu entrada me ha fascinado.
Me has hecho remaquetar mucho para que tenga el toque de “Sofía y el Sexo”, pero te lo perdono. Ya te pasaré la “guía de estilo” para que estandarizemos los formatos, me la tienen que mandar de una consultora de marketing.
Me marcho a dormir.
Un saludo.
Tienes la originalidad y el ingenio de un sinfonier.
No obstante, tu simplicidad a veces (pocas) tiene gracia.
Demasiado estereotipo manido. Más de lo mismo.
Un saludo.
Bulgarcito,
Parece que Retógenes la ha calado como yo..cuidado con la desquiciada..
Diana, Retógenes está desarrollando su estilo… Quizá haya caído en algunos estereotipos simplificadores, pero me temo que eso era inevitable.
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“Yo” ¿Cómo estás Marecita mía?
¡Ya era hora de que entraras por aquí! ¿Sabes quién es Retógenes? Le has visto un par de veces jeje
Más te vale felicitarme el cumpleaños… Que a mí se me olvidara el tuyo no es excusa…
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Retógenes, eso también va por ti… Tienes mi número, por 45 céntimos no te vas a arruinar!
En ningún momento prentendo ser original. Eso se lo dejo a los artistillas de medio pelo. Las grandes obras de la humanidad no han sido si no, burdas copias de algo ya inventado. Remitámonos a las pinturas de Altamira o a los Beatles.
Diana, perdona mi incultura pero, ¿Qué coño es un sinfonier? esa palabra no suena nada bien..
Bulgarcito, a pesar de que tú desoíste mi llamada a felicitarme por mi último cumpleaños, ya lo he apuntado en mi agenda. Olvido pero no perdono ¿O era al revés?
Un sinfonier, si la memoria no me falla, es un mueble de esos que sólo tienen las abuelas y que sólo ellas lo llaman de esa forma. Son como mesillas grandes bajo mi punto de vista.
Ten en cuenta que yo tenía varios atenuantes…
Creo que era una pregunta retórica, pero era al revés: Perdono, pero no olvido. Es una frase muy de madre (mueble de abuela, frase de madre…)
Me marcho, hasta el miércoles no volveré por aquí.
¡Cuidaos!
Sí, puse sinfonier en el google y ya vi que me salían enlaces a un montón de fotos de tresillos jaja